lunes, 9 de febrero de 2015

Tres trajes esenciales II: El Príncipe de Gales de tres piezas

     


El segundo de los trajes que considero esenciales es el príncipe de gales. De la misma manera que el traje azul marino, del que hablamos en la primera entrega de los tres trajes esenciales, es un elemento que figura en cualquier armario de un caballero por poca ropa que tenga, el traje príncipe de gales es, por desgracia, de los menos frecuentes en el armario de un cabalero que se precie. Este olvido al que ha sido sometido este traje es injusto y obedece nuevamente al exceso de timidez de quienes quieren vestir bien, ya que los caballeros parecen sentirse más cómodos portando trajes que les hagan pasar desapercibidos, y el príncipe de gales es un traje que no pasa nunca inadvertido.




                                        
 
 
     El origen de este traje se encuentra, como muchos tejidos, en el uso que se hacía por parte de la clases populares. En este caso es el dibujo a cuadros que usaba el clan escocés de los Urquhart. Se utilizaba como tejido para la ropa de los guardas de las fincas, y el Rey Eduardo VII lo empezó a utilizar como indumentaria de caza. Fue su nieto Eduardo VIII quien lo rescató para convertirlo en el traje que conocemos hoy en día. 

 ¿Por qué un traje príncipe de gales?.

El traje príncipe de gales no se consideraba en su origen rigurosamente formal. Es evidente que las costumbres han relajado ese rigor y actualmente el traje príncipe de gales se puede ver en eventos o ceremonias de carácter formal. Pero aunque esto pueda tolerarse, sólo resultaría admisible si el evento tuviese lugar por la mañana. 
En este aspecto radica precisamente el interés por este traje, y es que es el complemento ideal para el traje azul marino, ya que si este debe ser vestido en eventos que tengan lugar por la tarde o noche, el traje príncipe de gales, por el contrario, debe ser protagonista de nuestro armario únicamente en horario diurno, o fuera de este, siempre antes del atardecer. Por esto se convierte en complemento antagonista del clásico azul marino, de tal manera que si el azul marino es el típico esencial del armario, idéntico predicamento debemos hacer de su complementario, esto es, del traje príncipe de gales, pero la realidad lamentablemente no es así.

¿Qué tipo de estampado?

La variedad de colores de telas príncipe de gales es muy extensa pudiéndose encontrar con las más variadas tonalidades. En este caso pretendemos ser puristas y nos referimos en todo momento al Wessex Glen Plaid Black/White, que es el clásico y tradicional estampado que conocemos como príncipe de gales.
¿Por qué de tres piezas?
 
Por varias razones. En primer lugar el traje príncipe de gales se suele vestir, como hemos señalado, en eventos diurnos. En aquellos casos en los que la climatología pueda ser adversa, el chaleco permite un mayor grado de abrigo. En segundo lugar, el traje príncipe de gales en sus orígenes constaba de tres piezas, de tal manera que fue concebido para ser utilizado con chaleco y, por último, la especial tonalidad del traje príncipe de gales clásico queda mucho más vistoso cuando se proyecta sobre una mayor dimensión, que es precisamente lo que aporta el chaleco, ya que obliga a portar la chaqueta desabrochada. El chaleco es aconsejable que en este caso sea cruzado, ya que resulta mucho más elegante y distinguido.
 
¿Cuándo debe vestirse un taje príncipe de gales?
 
Como ya hemos comentado el origen del traje príncipe de gales era de naturaleza informal, aspecto que ha ido desapareciendo, por lo que aunque la ortodoxia de su origen no aconseja que deba vestirse en ceremonias, la realidad es bien otra. Prueba de ese origen marcadamente informal es que el pantalón del traje príncipe de gales siempre suele tener vuelta. 
Este traje puede vestirse para el trabajo y para otros eventos, si bien nunca tras el atardecer.

                                       


¿Cómo puede combinarse?

El problema que entraña este traje es que no puede ser vestido dos veces por semana, cosa que no ocurre por ejemplo con el clásico taje azul marino. Como ya vimos en la primera entrega de los trajes esenciales, el azul marino puede parecer otro traje bien diferente dependiendo del chaleco con el que lo combinemos, así como el juego que demos con corbatas o camisas. En este caso el traje príncipe de gales permite pocas combinaciones fuera de lo que es una camisa blanca. Hay una combinación que particularmente me gusta mucho y que considero muy interesante que es la camisa celeste o con rayas verticales con cuello y puños blancos. Siempre queda bien.

En cuanto a la corbata, las combinaciones son siempre más amplias que respecto de las camisas. No soy muy partidario de corbatas azules marino u otros colores oscuros porque en un estampado clásico haría mucho contraste. Los tonos pastel son los más fáciles de combinar y los menos estridentes.

En cuanto a los zapatos todo va a depender del tipo de estampado elegido. Los zapatos negros generan demasiado contraste con estampados claros, pero hay un color que siempre armoniza bien en cualquier caso, es un color comodín, pero que no se ve mucho por nuestras calles: el zapato burdeos o también el que los ingleses denominan tan o marrón tostado. La modalidad es siempre un oxford, admitiéndose el semi brogue. 





L.R.

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