domingo, 13 de noviembre de 2016

UN TRAJE PARA FUMAR MIS PUROS HECHO POR TOQUE DE SASTRE


Desde el primer momento hemos puesto de manifiesto que la clave en el dominio de la elegancia con respecto al protocolo consiste en vestirse adecuadamente para cada momento. Sobre esta premisa y con motivo del último lanzamiento de la mítica marca de puros Davidoff, decidí hacerme un traje para degustar este cigarro que marcará una época: el Yamasá. Tan  singular encargo recayó sobre el sastre Benjamín Simón de Toque de Sastre quien ha llevado a cabo un trabajo realmente formidable.


 
 
La estricta elegancia exige, en las sociedades más avanzadas, que el ser humano debe vestirse para cada acontecimiento diario y para cada actividad cotidiana y, como es de sobra conocido, soy un entusiasta de los buenos puros, por lo que decidí hacerme un traje para tal finalidad.



No olvidemos que el origen de la prenda que denominamos esmoquin es precisamente ese, una traje para fumar puros, cuando en el siglo XIX el entonces Príncipe de Gales, Eduardo VII, pidió a los sastres de Henry Poole & Co un traje para ese fin.
 
 
 
 
Considerando que actualmente el esmoquin es un aprenda utilizada para fiestas y que no existe un traje o una prenda destinada a fumar, es por lo que tomando como referencia el esmoquin tradicional decidí encargar un traje para esa actividad.
 
 
La idea fue tomando forma con el magnifico sastre Benjamín Simón de la firma Toque de Sastre y, entre ambos, fuimos ideando este singular proyecto. En este sentido tomamos la idea de la variación de colores y texturas que existen en un esmoquin tanto en las solapas como en los bolsillos de la chaqueta, para trasladarlo al traje. En este caso el guiño al esmoquin se encuentra en la diferente tela para la solapa y las tapetas de los bolsillos, destacándose que en el caso de la primera no abarca la integridad de las solapas, sino únicamente la parte del cuello.
 

Otra de las singularidades del traje consiste en que el chaleco no está hecho igual que la chaqueta, que es lo habitual, sino como el pantalón, que se confecciona con una tela de cuadros cuyos colores armonizan perfectamente con azul liso que predomina en la americana. En suma, a diferencia de lo que ocurre normalmente, el chaleco está hecho con la misma tela que el pantalón y no conforme a la americana.

 
 


El chaleco obedece a una concepción invertida de la chaqueta, es decir, si esta se encuentra confeccionada con una tela azul marino lisa con unos matices de tela de cuadros, el chaleco es justamente a la inversa, es decir, la tela principal es la de cuadros y, en este caso, los matices, como las tapetas de los bolsillos, se corresponden con la tela lisa de la americana.
 
 

 
Tal y como hemos señalado el pantalón combina con el chaleco, y también hace un guiño a la tela principal de la americana. En este caso las pretinas del pantalón están hechas de forma impecable con la misma tela azul que tiene la americana.
 
 

Otro de los singulares detalles del traje es que los cuatro botones de la americana no son iguales, ya que dos de ellos son azules marinos coincidiendo con el color de la americana, y dos grises, coincidiendo con el tono del chaleco. Pero los ojales de los botones azules son grises y los ojales de los grises son azules. 
 
 
 
Por último destacar que el forro está hecho a base de anillas de puros, lo que constituye toda una declaración de principios del destino y función del traje.
 
 

 

El encargo de este traje se ha hecho para coincidir con el lanzamiento del puro Yamasá de Davidoff, que para mi son los mejores puros del mundo. Y este nuevo cigarro, denominado Yamasá, porque combina tabacos de Nicaragua y la República Dominicana con una envoltura y el capote de la región de Yamasá, marcará una época en el apasionante mundo de los puros.
 
 
 
Yamasá es un cigarro que responde a un sueño del maestro mezclador Henke Kelner, que busca siempre nuevos sabores y experiencias. Su reto fue trabajar en una región desconocida para el cultivo del tabaco. Pues bien, precisamente eso es lo que he pretendido plasmar en el traje, por un lado el reto de algo nuevo y jugar con las texturas y tonos de la msima manera que Kelner juega con los sabores. Todo ello como un homenaje personal a Davidoff por tantos momentos de deleite que su buen hacer me ha proporcionado. 
 
 
Con respecto a los sabores la idea es que Yamasá, que es un cigarro de una gran fortaleza especialmente en los comienzos de su combustión, tiene un sabor principal, que yo lo he identificado con el color azul marino de la americana, porque tiene un cuerpo profundo y complejo, donde se perciben lentamente unos suaves matices secundarios que recuerdan a café y madera de cedro, que están representados por la tela gris de cuadros. Poco a poco esos matices secundarios, van tomando protagonismo hasta convertirse en el sentido principal, pasado el sabor protagonista del principio a ser secundario, en una gradación que he reflejado en las telas del traje, que comienza con una americana azul marino intenso, donde tienen cabida matices secundarios, que a medida que vamos viendo el traje se convierten en protagonistas, igual que el sabor de Yamasá.
 
 
 
El detalle de portar la corbata roja, no es más que reflejar el color de la anilla del puro Yamasá al atuendo.   
 
 
 
Esta extraordinaria creación no hubiera sido posible sin la genial aportación del magnífico sastre Benjamín Simón, que ha hecho un trabajo formidable desde su sastrería Toque de Sastre en Madrid, y que ha acreditado holgadamente su sólida preparación para afrontar los retos más complejos y menos convencionales, como ocurre con este inusual desafío al que le he sometido y que ha superado con sobresaliente alto. 
 
 
 
 
Lucio Rivas
(Fotografías de Alejandro Castaño para la revista Cava de Cigarros).

    
 

2 comentarios:

  1. Como experto en puros no puedo resistirme el preguntarle ¿qué opinión tiene de los cigarros cubanos? yo totalmente lego en esta materia, pero he oído posturas contrapuesta, por una parte que son los mejores del mundo, por otra que se han quedado muy desfasados y no pueden competir con los de Florida o sitios así.

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    1. El mundo de los cigarros ha estado monopolizado por Cuba desde siempre. Pero hoy día, por diversas y conocidas razones, la realidad ya no es así. Nicaragua ha superado claramente a Cuba. Ahora, para mi, los mejores cigarros del mundo tienen su origen allí.

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