En esta entrega vamos a analizar la chaqueta de rayas como elemento independiente, es decir, no como parte de un traje, sino como combinación con un pantalón de tela diferente.
I. Origen.
Los primeros blazers de rayas
aparecen en el siglo XIX asociados a clubes de remo, colegios y equipos
universitarios británicos. Cada club poseía su patrón cromático, lo que
convertía a la chaqueta en un auténtico estandarte.
Con el tiempo, la aristocracia
británica trasladó esta estética al vestir urbano, depurando los contrastes y
refinando los tejidos. La chaqueta de rayas pasó así del río al salón, del
deporte a la ciudad.
La raya vertical es uno de los recursos
ópticos más poderoso del vestir masculino, ya que alarga la silueta y estiliza
el torso. Una chaqueta de rayas bien cortada proyecta una imagen caracterizada
por una sólida personalidad.
1º) Raya diplomática o “pinstripe”.
Son rayas finísimas, casi etéreas, como alfileres (de ahí su nombre en inglés).
Es altamente formal, propia del traje de negocios clásico. La raya diplomática
se define por su ancho, suavidad y tipo de tela. Las rayas diplomáticas son
líneas finas y definidas, que suelen aplicarse en lanas ligeras para una imagen
conservadora.
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| Raya diplomática o “pinstripe” |
2º) Rayas de tiza o “Chalk stripe”. Son rayas ligeramente más anchas que la anterior, pero siguen siendo suaves, como trazadas con tiza (como la tiza de un sastre), en franela o telas más gruesas, creando un estilo más audaz, clásico o vintage. Las rayas diplomáticas son más definidas y formales, mientras que las rayas de tiza son más suaves, se difuminan mejor y se pueden usar en ocasiones formales o informales.
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| Rayas de tiza o “Chalk stripe” |
3º) Rayas Club. Son rayas medias, contrastadas, más expresivas y más marcadas. En realidad, las rayas club no es un nombre formal de patrón, sino que suele referirse a una raya más ancha, y más destacada, en una chaqueta de club, que contrasta con la elegancia y sobriedad tradicional de la raya diplomática y de la tiza. Las rayas club, al contrario que las anteriores son llamativas y se utilizan tanto para para corbatas como blazers.
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| Raya Club |
4º) Raya de Regimiento o “regimental stripe” es un tipo de raya que pueden ser tanto verticales como horizontales. Este tipo de rayas históricamente ha estado ligado a regimientos militares, universidades o clubes privados, y sus rayas suelen estar cargadas de un cierto simbolismo. Se caracterizan por ser rayas muy anchas en varios tonos de igual anchura.
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| Raya de Regimiento o “regimental stripe |
3. Errores a evitar
Las chaquetas de rayas deben
combinarse siempre con pantalones lisos. No pueden combinarse rayas con cuadros,
ni usar pantalón estampado. Las corbatas no deben ser protagonistas por lo que
se recomiendan corbatas monocromáticas.
Se deben descartar siempre las
chaquetas de rayas excesivamente contrastadas en contextos formales.
En primavera y verano, las versiones en lino y seersucker aportan una elegancia luminosa y relajada que pocas prendas consiguen igualar.
El axioma fundamental es que cuando
más fina la raya, más elegante es.
4. La raya británica e italiana.
La chaqueta de rayas constituye
una de las prendas más elocuentes del vestuario masculino: no solo por su
impacto visual, sino por lo que revela sobre la tradición cultural de quien la
porta. Entre las múltiples interpretaciones que existen de esta prenda, hay dos
escuelas dominan el panorama sartorial occidental: la británica y la italiana.
La interpretación británica nace
en el siglo XIX vinculada a clubes, universidades, regimientos militares y al
mundo ecuestre. En este sentido la chaqueta británica de rayas es una expresión
de autoridad, jerarquía y respeto por la institución.
Por su parte, la chaqueta de rayas italiana es una afirmación de estética más personal, y transmite más estilo.
La raya británica se caracteriza en las chaquetas por ser más anchas, mientras que la raya italiana es más fina, tiene un contraste más armónico, es más estilizad y menos institucional que la raya británica.
La diferencia también se aprecia
en los tejidos. En las chaquetas británicas se usan lanas firmes y, en general,
tejidos de alto gramaje.
Por su parte la escuela italiana es de lanas ligeras, lino, mezclas seda-lana y algodones aireados que generan una sensación de ligereza notable.
La chaqueta de rayas británica se combina con pantalón gris, camisa Oxford, corbata de lana y zapato marrón oscuro o negro. Es un atuendo ideal para clubes, ciudad formal y actos sociales clásicos.
Por su parte, la chaqueta italiana se combina con pantalón claro, camisa ligera, mocasines o derbies claros y resulta ideal para encuentros sociales en ambiente urbano elegante.
5. La evolución de la raya
A comienzos del siglo XX, la raya
mantiene todavía el espíritu victoriano, es un estilo disciplinado. Predominan
las rayas finas y regulares sobre paños oscuros, fundamentalmente gris marengo,
azul oscuro y negro, utilizadas por banqueros, abogados y políticos. La raya
cumple entonces una función clara de refuerzo de la autoridad social. El traje
rayado es uniforme de trabajo para la élite urbana.
Tras la Primera Guerra Mundial, aparece
el capitalismo financiero, los grandes rascacielos, el ejecutivo moderno. La
raya se ensancha y nace la raya de tiza o “chalk stripe” más visible y
rotunda. Los trajes de esta época, con hombros marcados, solapas anchas y
cintura alta, convierten la raya en esencial.
Los años treinta representan el
apogeo de la raya. Hollywood exporta al mundo una imagen de masculinidad
poderosa y refinada. Las rayas son algo más más anchas, con mayor contraste, pero
perfectamente proporcionadas.
Tras la Segunda Guerra Mundial,
la estética se vuelve prudente, y en este sentido desaparecen los excesos, y la
raya se vuelve más fina, más discreta y conservadora. La raya regresa a su
función original imponiendo orden y seriedad.
Con los años sesenta podemos
decir que la raya se emancipa, nacen colores vivos y contrastes intensos. La
raya abandona el despacho y entra en la calle, el escenario y la moda. Se
convierte en símbolo de individualidad, juventud y desafío. En los setenta, la
raya se vuelve exuberante, casi psicodélica. En los años ochenta el tejido de las
rayas de tiza vuelve con fuerza, asociada al mundo financiero y empresarial. En
los noventa, la moda se simplifica, la raya se refina y se suaviza. Ya no es
uniforme social, sino una elección estilística.
Pocas prendas han acompañado tan fielmente la transformación del hombre moderno, y la historia del siglo XX puede leerse también en vertical, siguiendo el recorrido de sus rayas.
¡Feliz año nuevo!
LUCIO RIVAS
















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