Hay detalles en el traje que el
ojo percibe sin procesarlo0s de forma consciente, como sucede con el largo del
pantalón, la posición del bolsillo del pecho o la altura del primer botón. La
anchura de la solapa pertenece a esta categoría, ya que nadie la mide al observar
el atuendo, pero cualquiera puede percibir cuando está mal. Es esa clase de
detalles que pasan desapercibidos, pero cuando fallan pueden arruinar el
conjunto.

.jpg)



