La sastrería napolitana inventó la manera de llevar el traje con el calor del verano sin que pareciera un esfuerzo. Mientras que la mayoría de Europa diseñaba trajes para climas templados, Nápoles desarrolló sus propias soluciones y el resultado es una tradición sartorial que hoy se intenta imitar y sigue siendo insuperable en su territorio natural, como es el verano.



