domingo, 9 de julio de 2023

LA INDECENTE INDUMENTARIA DE VERANO EN LA CIUDAD


La tradicional llegada del verano, y el siempre sofocante calor que acompaña en estas fechas, parece que otorga “per se” carta blanca a cualquier indumentaria que suponga la posibilidad de aliviarnos del calor, aunque para ello se tenga que sacrificar la decencia, e incluso, el decoro.


Lo primero que percibimos en las calles de nuestras ciudades es que se abre la veda del pantalón corto, las sandalias y las camisetas, como indumentaria oficial de la temporada estival.

Semejante combinación resulta siempre inadecuada en escenarios urbanos, y solo es susceptible de ser utilizada en ámbitos de orden campestre y/o playero, y bajo determinadas condiciones que ya hemos puesto de relieve en alguna ocasión en este blog.

El hecho de que las temperaturas resulten ciertamente elevadas, como sucede en verano desde siempre, no faculta a los seres humanos para abandonar las más elementales normas de educación social ni para dejar de respetar la urbanidad más básica. 

Hoy en día resulta ciertamente lamentable comprobar como la presencia de pantalones cortos en el ámbito urbano se ha generalizado hasta tal extremo que resulta, no ya mayoritaria la población que los utiliza, sino que resulta ciertamente difícil encontrar a caballeros que porten el preceptivo y obligatorio pantalón largo.

¿Cómo debemos vestir?.

La indumentaria urbana en días no laborables y siempre en casos de calores extremos debe ser en todo caso la de pantalón largo de tejido ligero, camisa de manga larga de lino, en la que se puede doblar la manga, y mocasines sin calcetines, estando completamente prohibido el uso de pantalones cortos, que recordemos su uso se restringe únicamente a zonas de playa o en ámbitos campestres, pero única y exclusivamente en temporada de verano, y siempre en horario diurno.

Una de las prendas que vulnera más gravemente la elemental norma del buen gusto y del saber estar, es la camiseta, que se ha convertido en el uniforme oficial de los señores remplazando a la obligatoria camisa. En algunos supuestos aquella llega a ser camiseta de tirantes, y en otras ocasiones, directamente ni siquiera se lleva camiseta, lo que supone llevar hasta el extremo la falta de educación y decoro.

La guinda a semejante despropósito y dislate es la utilización de chanclas, que parece olvidarse que se trata de una prenda para ser utilizada única y exclusivamente para el momento del baño, bien en piscinas, o bien en la playa, pero nunca para pasear por la ciudad.

Si todo ello lo acompañamos con el sempiterno y deleznable bolso de bandolera, tenemos el esperpento servido: el mal gusto en una sola imagen.  

Lo malo no es sólo el reprobable atuendo con el que las hordas zafias atentan contra nuestra percepción estética por la vía pública, o incluso en zonas de índole privado, como grandes almacenes o supermercados, donde el respeto debería ser más pulcro y límpido, sino que la insolencia y osadía en vestir de tan censurable modo llega a lugares donde el respeto y la consideración resultan primordiales, como son los lugares de culto.


No olvidemos que una sociedad evolucionada tiene como premisa esencial la adoptar la vestimenta adecuada para cada momento, en función de lo que ese momento y la relación con el prójimo nos demande.

En fin, cuando en una sociedad prima la comodidad personal sobre el deber y el respeto a los demás, no es solo que se trate de lamentable egoísmo, es que hablamos de ausencia de valores. Volvemos a las cavernas.

Lucio Rivas 

5 comentarios:

  1. Buenas noches,
    el colmo del despropósito lo vi el otro día en misa, un hombre en calzonas, camiseta y zapatillas deportivas y si no me falla la memoria, con el bolsito colgado. Una ignominia.
    Pienso que se debería recordar que una iglesia no es una piscina o un polideportivo.

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  2. Estimado Sr. Rivas,
    me ha recordado al artículo, que siempre escribe el gran Reverte en el Semanal, no perdona ni un año y me lo paso bomba leyéndolo, como ha sido el caso de hoy.
    Por si acaso no puede publicar otro artículo antes de las merecidas vacaciones, le deseo un feliz verano, que extiendo a todos los lectores.
    PD: Le vi estupendo en la noche de Hemingway.

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  3. Buenas tardes . Así es las normas se han relajado bastante; por lo menos en la ciudad de México tuvimos temperaturas entre 30 a 35 grados y todos con sus zapatos, pantalones, camisas polo o de vestir. Los mas jóvenes pantalón de mezclilla y tenis . Afortunadamente los pantalones cortos , bermudas o andar sin playera no es una moda aquí.

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  4. Estimado Sr. Rivas,
    nos tiene muy muy abandonados. Echamos mucho de menos sus artículos.

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  5. Feliz año Sr. Rivas, mis mejores deseos para Usted y sus allegados en 2024.

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